Historia

El Instituto Cumbres Oaxaca fue fundado en el año de 1999 con apenas 6 grupos de alumnos, todos animados por la opción de formación integral que solamente podría ofrecer un colegio Semper Altius. En aquella época se contaba con un campus en la Calzada Héroes de Chapultepec donde había 18 aulas prefabricadas y un gran espíritu de familia y unidad que trabaja en pro de la construcción definitiva del colegio.

Año con año, el colegio consolidaba prestigio y se sumaban poco a poco más alumnos ávidos de recibir una formación de excelencia. Fue así como en el año 2006, gracias a la donación que se hizo del terreno que hoy alberga nuestro colegio es que se inició con la construcción de las instalaciones definitivas que cobijarían lo que hoy es el Instituto Cumbres Oaxaca.

     


El camino no fue fácil ya que había que sortear muchos obstáculos. En aquellos años se contaba igual que hoy con un equipo de formadores de alta valía que se esforzaron para hacer de este colegio una institución de prestigio.

En los años subsecuentes, el colegio siguió creciendo gracias a la participación y confianza de los padres de familia, quienes siempre han trabajado arduamente para apoyar a la escuela en las diferentes necesidades que ha tenido. Fue en el año 2007 que se organizó un grupo de papás para plantar muchos de los árboles que hoy nos dan sombra, posteriormente se conformó la Sociedad de Padres que ha contribuido con grandes mejoras en las instalaciones del colegio pero más que nada, en la unidad y vivencia de familia que nos distingue.

En el año 2013 se concluye la construcción del tercer edificio que alberga al Bachillerato Anáhuac, el salón de robótica, la velaria de la primaria y muchas otras cosas que van haciendo de nuestro colegio una institución de calidad.

En el año 2014, hemos triplicado la población de nuestros años de fundación, se cuentan ya con cinco generaciones de egresados, todos ellos ya encaminados en su vida profesional. Se dice fácil, pero la historia de nuestro colegio está llena de un esfuerzo de familia pero más que nada de una profunda unidad y amor por la niñez, la juventud y las familias.